En La Tormenta

Escrito el 21/09/2026
Christian Schahab

Las circunstancias que atravesamos no siempre están bajo nuestro control, pero podemos  decidir cómo responder frente a ellas: podemos quedarnos en la queja o creer lo que Dios dijo. 

 

1. DIOS ESTÁ CON NOSOTROS 

Hay momentos en los que sentimos que estamos atravesando situaciones que no elegimos. 

Hay circunstancias que aparecen en nuestra vida como consecuencia de decisiones de otros.  Situaciones que no provocamos, que no buscamos y que, sin embargo, tenemos que atravesar. 

Y cuando eso sucede, muchas veces nuestra primera reacción es preguntar: 

¿Por qué tengo que estar en medio de esto? 

La historia de Pablo en Hechos 27 nos muestra lo que sucede cuando nos encontramos atravesando  una tormenta que no provocamos. 

 

2. PABLO ESTABA EN EL LUGAR CORRECTO, PERO EN  MEDIO DE UNA TORMENTA 

Pablo estaba en un barco, siguiendo hacia el lugar que Jesús le había pedido que fuera. Pero en medio de ese viaje apareció una tormenta. 

Antes de que sucediera, Pablo había advertido: 

“Señores, creo que tendremos problemas más adelante si seguimos avanzando. Habrá  naufragio, pérdida de la carga y también riesgo para nuestras vidas.” 

Hechos 27:10 NTV 

Pero no lo escucharon. 

El capitán y el dueño del barco decidieron continuar. 

Y ahora Pablo estaba en medio de una situación que él no había provocado. 

La tormenta no había comenzado por una decisión de Pablo. 

Pablo estaba haciendo lo que tenía que hacer y, sin embargo, estaba atravesando una tormenta. 

Esto es importante porque muchas veces pensamos que si estamos haciendo las cosas bien, entonces  no deberíamos atravesar dificultades. 

Pero podemos estar haciendo lo correcto y, aun así, atravesar momentos difíciles.

 

3. EN MEDIO DE LA TORMENTA, DIOS SIGUE  HABLANDO 

La tormenta avanzó. 

El barco comenzó a perder carga. Las condiciones se hicieron cada vez más difíciles. Había hambre,  frío, oscuridad y desesperación. 

Pero en medio de todo eso, Pablo recibió una palabra de parte de Dios: 

“Pues anoche un ángel del Dios a quien pertenezco y a quien sirvo estuvo a mi lado, y dijo:  ‘¡No tengas miedo, Pablo! Sin duda comparecerás ante el César. Además, Dios, en su bondad,  ha concedido protección a todos los que navegan contigo’.” 

Hechos 27:23-24 NTV 

Y entonces Pablo pudo levantarse en medio de todos y decir: 

“Así que ¡anímense! Pues yo le creo a Dios, sucederá tal como él dijo.” 

Hechos 27:25 NTV 

Esta era la convicción de Pablo en medio de aquella situación: 

“Yo le creo a Dios, sucederá tal como él dijo.” 

 

4. LA FE TAMBIÉN SE DEMUESTRA EN LA  OBEDIENCIA 

Pablo creyó lo que Dios había dicho. 

Y las personas que estaban con él escucharon lo que Pablo les decía. 

En medio de la situación, tuvieron que responder a esa palabra. 

La obediencia fue parte de lo que sucedió. 

¿Sabés por qué las personas se salvaron? 

Porque obedecieron. 

Porque Pablo dijo: “Yo creo.” 

Y ellos respondieron: “Obedezcamos.” 

Pablo oró y siguió adelante. 

Y al final, todos llegaron a salvo. 

“Así que todos escaparon hasta la costa.” 

Hechos 27:44 NTV

Una de las cosas que estamos aprendiendo en los estudios es que el conocimiento produce fe en  nosotros. 

El conocer que hay un Dios que nos ama produce una respuesta nuestra, y obedecer a esa respuesta  nos trae salvación. 

 

5. ¿QUÉ HACEMOS CON LO QUE NO PODEMOS  CONTROLAR? 

Pablo podría haberse quedado en el: 

“Yo les dije.” 

Podría haber señalado que él había advertido lo que iba a suceder. 

Podría haberse quedado pensando en que esa situación no era responsabilidad suya. Pero Pablo no se quedó ahí. 

Pablo dijo: 

“Así que ¡anímense! Pues yo le creo a Dios, sucederá tal como él dijo.” 

Hechos 27:25 NTV 

Esto también puede pasarnos a nosotros. 

Hay situaciones en las que vamos a preguntarnos: 

¿Por qué tengo que estar en medio de esto? 

¿Por qué tengo que atravesar las consecuencias de una decisión que yo no tomé? Y es ahí donde tenemos que decidir qué hacemos con lo que está pasando dentro nuestro. 

Podemos dejar que las dificultades nos atrapen y nos ahoguen, o podemos empezar a cambiar  nuestro diálogo interno para creer lo que Dios dijo que haría. 

 

6. TODOS ATRAVESARON LA MISMA TORMENTA, PERO NO TODOS RESPONDIERON DE LA MISMA  MANERA 

Todos estaban en el mismo barco. 

Todos estaban atravesando la misma tormenta. 

Todos estaban expuestos al mismo peligro. 

Pero Pablo respondió de una manera diferente.

Mientras otros podían quedar atrapados por el miedo, Pablo se aferró a lo que Dios había dicho. 

Y eso nos muestra que no siempre podemos decidir qué sucede alrededor nuestro, pero sí podemos  decidir cómo vamos a responder. 

Así como podemos decidir cosas malas, podemos decidir cosas buenas. 

Decidamos hablar con fe. 

Decidamos vencer los sentimientos. 

Decidamos vencer nuestras dificultades. 

 

7. DEJAR LA QUEJA Y LEVANTAR LA ORACIÓN 

Cuando atravesamos dificultades, es muy fácil que nuestra primera respuesta sea la queja. “Yo les dije.” 

“¿Por qué me pasa esto a mí?” 

“¿Por qué tengo que estar en medio de esto?” 

Pero necesitamos aprender a cambiar nuestra respuesta. 

En vez de quedarnos en la queja, podemos orar. 

Podemos buscar al Señor. 

Podemos agradecer. 

Podemos congregarnos. 

Podemos leer la Palabra. 

Podemos seguir buscando a Dios aun en medio del caos y de la tormenta. 

Esto no es algo de un domingo y se acabó. 

El domingo venimos, recargamos fuerzas, adoramos y exaltamos el nombre de Jesús, y el lunes  ponemos en práctica lo que hoy recibimos. 

Por eso es tan importante congregarnos, buscar, agradecer, orar y leer la Palabra. 

 

8. LA MUJER QUE DECIDIÓ TOCAR 

Hay otra historia que nos muestra algo importante. 

Una mujer que llevaba mucho tiempo atravesando una situación difícil llegó hasta Jesús. Ella estaba buscando algo específico.

Y dijo: 

“Si tan solo tocara su manto, quedaré sana.” 

Mateo 9:21 NTV 

Había mucha gente alrededor de Jesús. 

Todos estaban cerca. 

Los discípulos mismos no entendían cómo Jesús podía preguntar quién lo había tocado, porque la  multitud lo apretaba. 

Pero ella estaba buscando algo específico. 

Ella fue detrás de Jesús, tocó el borde de su manto y recibió lo que estaba buscando. Jesús dijo: 

“Alguien me tocó, porque me di cuenta de que salió poder de mí.” 

Lucas 8:46 NTV 

Había personas caminando al lado de Jesús y no habían recibido nada. 

Ella, en cambio, estaba buscando algo específico. 

Había roto algo interno y había decidido ir detrás de Jesús. 

Tocó el borde del manto y se fue diciendo: 

“Uy, ya está. Es lo que necesitaba.” 

 

9. JESÚS ESTÁ EN TODO TIEMPO 

Jesús está presente en nuestras celebraciones. 

Está presente en nuestros cumpleaños, en nuestras victorias, en nuestras conquistas y en nuestros  milagros. 

Pero también está presente cuando estamos enfermos. 

Está presente cuando atravesamos dificultades económicas. 

Está presente cuando tenemos problemas. 

Está presente cuando el auto se rompe. 

Está presente en cada situación que atravesamos. 

El mismo Jesús que nos rescató una vez sigue estando con nosotros cada día. Nosotros podemos cambiar como una montaña rusa. 

Un día estamos arriba, otro día abajo.

Pero Él permanece firme. 

 

10. UNA DECISIÓN 

Hoy podemos decidir. 

Podemos quedarnos en la queja o podemos creer. 

Podemos dejar que las dificultades nos atrapen, nos ahoguen y nos detengan. O podemos cambiar nuestro diálogo interno para creer lo que Dios dijo que haría. Pablo dijo: 

“Así que ¡anímense! Pues yo le creo a Dios, sucederá tal como él dijo.” Hechos 27:25 NTV 

Dejemos la queja. 

Dejemos la angustia. 

Abracémonos a la convicción de que si Dios está con nosotros en medio de todo lo que pasemos,  nadie nos podrá vencer, nadie nos podrá detener. 

Aun cuando el infierno se levante por todos lados, somos más que vencedores en Cristo Jesús.

 

Pastor Christian Schahab