1. SOMOS IGLESIA: DISEÑADOS PARA VIVIR EN COMUNIDAD
Somos iglesia. La iglesia no es una persona, es un conjunto de personas que responden al llamado de Dios a salir de las formas, valores, motivaciones y prioridades que tiene el sistema, la sociedad o, tomando la palabra específica que utiliza la Biblia, el mundo.
Ser iglesia significa ser parte de algo mucho más grande que uno mismo. La iglesia es el organismo más grande, diverso, multiforme en todo el mundo.
Como seres humanos, no fuimos creados por Dios para vivir solos, fuimos creados para vivir en comunidad.
La vida es mejor en comunidad.
En Génesis 2:18-20 leemos lo siguiente:
«Después, el Señor Dios dijo: “No es bueno que el hombre esté solo. Haré una ayuda ideal para él”. Entonces el Señor Dios formó de la tierra todos los animales salvajes y todas las aves del cielo. Los puso frente al hombre para ver cómo los llamaría, y el hombre escogió un nombre para cada uno de ellos. Puso nombre a todos los animales domésticos, a todas las aves del cielo y a todos los animales salvajes; pero aún no había una ayuda ideal para él».
Génesis 2:18-20 NTV
Y continúa diciendo:
«Entonces el Señor Dios hizo que el hombre cayera en un profundo sueño. Mientras el hombre dormía, el Señor Dios le sacó una de sus costillas y cerró la abertura. Entonces el Señor Dios hizo de la costilla a una mujer, y la presentó al hombre. “¡Al fin! —exclamó el hombre—. ¡Esta es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Ella será llamada ‘mujer’ porque fue tomada del hombre”».
Génesis 2:21-23 NTV
Mientras vos y yo estamos hoy acá alabando y dando gracias a Dios por lo que está haciendo, en otras partes del mundo está pasando exactamente lo mismo. Algunos en reuniones en un auditorio, otros en hogares, otros como familia, algunos en su trabajo, otros aun durmiendo, pero todos de una u otra manera siendo parte del regalo, la idea de Dios para acercar a la humanidad a Jesús.
Saber esto no solo es importante, es fundamental para entender que Dios tiene un plan para cada uno de nosotros, pero ese plan se desarrolla dentro de un marco que Él mismo prepara para nuestras vidas y es el marco de «los llamados afuera».
2. DIOS LLEVA ADELANTE SUS PLANES A TRAVÉS DE PERSONAS QUE CAMINAN JUNTAS
Si bien dentro de la Iglesia siempre hay y habrá personas que tienen un alcance popular que otros, nunca Dios levanta a una persona, Él levanta a una generación para llevar adelante sus planes.
Desde el Antiguo Testamento tenemos ejemplos de personas que sobresalieron, pero ninguna de ellas pudo hacer la obra sola. Ni ninguno llegó a ser quien es solo. Todos tuvieron a alguien que Dios mismo usó para ayudarlos a desarrollarse en distintas etapas de su vida.
Busquemos el ejemplo que queramos y siempre vamos a encontrar a otras personas que de una u otra manera contribuyeron para que pudiera crecer y llevar adelante el propósito de Dios.
¿Querés pensar?
Moisés tuvo a sus hermanos Aarón y María, después a Josué y a muchos más. Josué tuvo a Caleb y a los líderes de las tribus.
David tuvo a Jonatán.
Jesús mismo se rodeó de personas para potenciarlos y juntos predicar la buena noticia. Primero eligió a 12, después envió a 70, ascendió y comisionó a más de 500.
Es siendo parte de la Iglesia que vas a poder fortalecerte, desarrollarte en todas las áreas de tu vida, aprender, levantarte, crecer.
La importancia de con quién elegimos compartir nuestra vida.
En Marcos 2:2-5 leemos:
«Pronto la casa donde se hospedaba estaba tan llena de visitas que no había lugar ni siquiera frente a la puerta. Mientras él les predicaba la palabra de Dios, llegaron cuatro hombres cargando a un paralítico en una camilla. Como no podían llevarlo hasta Jesús debido a la multitud, abrieron un agujero en el techo, encima de donde estaba Jesús. Luego bajaron al hombre en la camilla, justo delante de Jesús. Al ver la fe de ellos, Jesús le dijo al paralítico: “Hijo mío, tus pecados son perdonados”».
Marcos 2:2-5 NTV
Y de eso se trata esto de ser un cuerpo. De que los unos junto a los otros nos apoyemos para llegar a alcanzar lo que Dios quiere para nuestras vidas.
3. SER IGLESIA TAMBIÉN ES APRENDER A AMAR, PERDONAR Y SER UNO
También es importante recordar que la iglesia seguimos siendo la «asamblea de los llamados afuera» y no la reunión de los perfectos.
Es decir que aun dentro de la iglesia vas a encontrarte con personas que siguen siendo tratadas en varias áreas de sus vidas y que, como tal, pueden llegar a hacer cosas o tener actitudes que no sean completamente de tu agrado. Incluso quizás puedas decir que alguien de la Iglesia te lastimó, y si esto es así, te pido perdón en nombre de aquel o aquellos que te hayan lastimado.
Déjame decirte que la iglesia es mucho más.
Y sin buscar aprobar ciertas conductas, quiero recordar que todos seguimos siendo imperfectos y estamos siendo llevados camino a la perfección. Por lo que tomamos el perdón y el amor con el que Jesús nos amó y nos perdonó, y decidimos amar y perdonar.
En Juan 17 Jesús ora de esta manera:
«Te pido que todos sean uno, así como tú y yo somos uno, es decir, como tú estás en mí, Padre, y yo estoy en ti. Y que ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. Les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno».
Juan 17:21-22 NTV
El ser uno en la idea de Jesús es lo que podemos encontrar en unos cuantos pasajes de la Biblia, como por ejemplo en Romanos 12.
Romanos 12:4-5 dice:
«Así como nuestro cuerpo tiene muchas partes y cada parte tiene una función específica, el cuerpo de Cristo también. Nosotros somos las diversas partes de un solo cuerpo y nos pertenecemos unos a otros».
Romanos 12:4-5 NTV
O sea que no habla de uniformidad ni de que hagamos todos lo mismo, ni siquiera que a todos nos guste lo mismo, sino que seamos unidos por el único que dio todo por nosotros, que es Él.
Y alrededor de lo que Jesús hizo en la cruz por nosotros es que podemos vivir la vida de comunidad que nos pide que tengamos.
4. LA VIDA DE COMUNIDAD SE EXPERIMENTA EN LA IGLESIA LOCAL
Como sea, en esta vida no podemos transitar todas las cosas de manera solitaria. Dios quiere que vos y yo contemos primero con Él, pero también con la Iglesia.
En Hechos vemos a los primeros creyentes, cómo entendieron y practicaron esta verdad que Jesús les dejó.
En Hechos 2:46 leemos:
«No dejaban de reunirse unánimes en el templo ni un solo día. De casa en casa partían el pan y compartían la comida con alegría y generosidad».
Hechos 2:46 NVI
Se reunían en el templo a orar todos juntos, pero después, de casa en casa, partían el pan (la cena del Señor) y compartían la comida.
Ellos tenían un lugar para coincidir todos de manera masiva, pero también día a día compartían sus vidas unos con otros.
Como iglesia local, en MDS Temperley Tu Lugar practicamos este principio a través de nuestros grupos de conexión.
Los grupos de conexión no son simplemente encuentros semanales en los cuales ves a otras personas, son el espacio donde compartimos nuestra vida, oramos unos por otros, nos alentamos los unos a los otros y caminamos juntos en el camino del Señor.
Es donde hacemos amigos, crecemos, aprendemos juntos de Dios, es el lugar donde podemos compartir unos con otros nuestras cargas.
Hay personas que quieren amarte, hay personas que quieren cuidarte, hay personas que quieren enseñarte, que quieren compartir la vida con vos y mostrarte que en familia y con Dios, siempre es mejor.
¿Sos adolescente o joven? Hay un grupo de conexión para vos.
¿Sos joven adulto? Hay un grupo de conexión para vos.
¿Sos adulto? Hay un grupo de conexión para vos.
¿Estás soltero? Hay un grupo de conexión para vos.
¿Estás casado? Hay un grupo de conexión para vos.
Entonces, los beneficios de ser iglesia se experimentan y se viven en comunidad.
En Hechos 12, al principio del capítulo leemos que Pedro fue encarcelado y estaba preparado para ser ejecutado. Pero en el versículo 12 se nos cuenta que estaban reunidos en la casa de María, la madre de Juan Marcos, es decir, en donde había tenido lugar la cena de Pascua en la cual Jesús fue entregado, y en respuesta a esa oración, un ángel había puesto en libertad a Pedro.
Es decir que Pedro fue librado de la muerte porque la Iglesia oró por él.
En esta casa trabajamos para que no estés sola, para que no estés solo. Para que no tengas que llevar vos únicamente tus cargas. Por eso decimos, cantamos y repetimos: «Seguimos Juntos x Más».
5. SOMOS IGLESIA: LAS PUERTAS DEL INFIERNO NO PREVALECERÁN
Es en este contexto que podemos volver a tomar esa promesa que leímos la semana pasada. Somos Iglesia y las puertas del infierno no prevalecerán contra nosotros.
En Mateo 16:18 leemos:
«Yo te digo que tú eres Pedro. Sobre esta piedra edificaré mi iglesia y las puertas de los dominios de la muerte no prevalecerán contra ella».
Mateo 16:18 NVI
Queremos acompañarte, queremos caminar juntos, queremos ver que Dios cumpla su propósito en tu vida, que experimentes la dicha de vivir la vida en Jesús.
Te repito una vez más, esto no es una frase aislada, sino que es parte misma de nuestra cultura. Seguimos Juntos x Más
Pastor Christian Schahab.