LA GENERACIÓN DEL TODO YA
Vivimos en la generación más conectada, pero también más preocupada.
Nunca hubo tanta información, pero tampoco tanta ansiedad.
1) EL LADRÓN SILENCIOSO
La preocupación nos pone en escenarios que no son reales.
Crea e imagina circunstancias que no existen.
Te hace vivir problemas que todavía no pasaron…
y muchos que nunca van a pasar.
👉 La preocupación es pagar intereses por deudas que todavía no existen.
Jesús lo dijo claro:
📖 Mateo 6:34 (NVI)
“Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas.”
Jesús no negó los problemas.
Dijo: no vivas hoy los de mañana.
La preocupación no te prepara,
te paraliza.
La fe no niega la realidad,
la enfrenta con confianza en Dios.
👉 La preocupación es imaginación mal dirigida.
Ahora, la preocupación revela algo más profundo:
desorden interno.
2) LA BATALLA ES EN LA MENTE
El mayor campo de batalla no está afuera.
Está en la mente.
📖 Romanos 12:2 (NTV)
“No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo; más bien, dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta.”
Muchos quieren vida nueva
con mente vieja.
👉 Una mente no renovada siempre va a elegir miedo antes que fe.
No todo pensamiento que llega a tu mente merece quedarse.
Algunos vienen de visita,
pero no pueden quedarse a vivir.
La preocupación no se vence cambiando circunstancias,
se vence renovando la mente.
Porque no todo lo que pensás es verdad.
Tu mente puede llegar a crear escenarios
que Dios nunca escribió para tu vida
• Pensamientos sin filtrar producen vidas sin paz.
Por eso es fundamental sujetar nuestros pensamientos a la verdad de Dios.
3) LA PREOCUPACIÓN REVELA PRIORIDADES
La preocupación también es un tema de prioridades.
Lo que ocupa tu mente
revela lo que domina tu corazón.
📖 Mateo 6:21 (NVI)
“Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.”
Tu tesoro no es solo dinero.
Es tu tiempo, tu energía, tu enfoque.
La prioridad no son las finanzas,
pero sí es prioritario rendirlas a Dios.
👉 Lo que es primero en tu vida, determina tu presente y condiciona tu futuro.
📖 Mateo 6:33 (NVI)
“Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.”
4) DOS AMOS, UNA DECISIÓN
Jesús fue directo:
📖 Mateo 6:24 (NTV)
“Nadie puede servir a dos amos… No se puede servir a Dios y al dinero.”
No dijo que es difícil.
Dijo que es imposible.
👉 Todo lo que no rendís a Dios, termina tomando su lugar.
El problema no es tener o no tener dinero.
El problema es cuando el dinero te tiene a vos.
Porque el tener o no tener dinero revela en quién confiás.
5) MAYORDOMÍA: TODO ES DE DIOS
El mundo dice:
“Es mío, yo lo gané.”
Dios dice:
“Te lo confié.”
No somos dueños.
Somos administradores.
👉 Cuando entendés que todo es de Dios, dejás de vivir con miedo a perder.
Nunca se crece dando menos.
Se crece confiando más.
La iglesia no quiere tu dinero.
Visa quiere tu dinero.
Mastercard quiere tu dinero.
Porque donde está tu tesoro,
ahí está tu corazón.
6) CONTENTAMIENTO VERDADERO
Todos buscamos contentamiento.
Pero muchos lo buscan en cosas externas:
dinero
logros
personas
aprobación
Y nada de eso llena.
Porque el alma no fue creada para satisfacerse con cosas materiales; solo puede satisfacerse cuando Dios ocupa el primer lugar.
El contentamiento no nace cuando tengo todo lo que quiero,
nace cuando entiendo que en Dios tengo lo que necesito.
No es lo que no tengo lo que me da contentamiento.
Es lo que tengo en Dios lo que me da contentamiento.
Muchas veces decimos:
“Me falta esto, me falta aquello.”
Pero pocas veces preguntamos:
“¿Estoy valorando lo que Dios ya puso en mis manos?”
La preocupación se enfoca en lo que falta.
El contentamiento reconoce lo que ya fue provisto.
El descontento te hace correr detrás de más.
El contentamiento te enseña a disfrutar lo que Dios ya te dio.
Si hoy no podés agradecer por lo que tenés,
mañana tampoco vas a disfrutar lo que llegue.
Cuando aprendés a tener contentamiento,
dejás de vivir en escasez emocional,
empezás a vivir en confianza espiritual
Y comenzas a ser agradecido.
Y agradecer por lo que hay hoy
te prepara para lo que viene mañana.
7) CRECIENDO SIEMPRE
La Biblia habla en el Salmo 92:12–13 (NTV)
“Pero los justos florecerán como palmeras
y se harán fuertes como los cedros del Líbano.
Pues están plantados en la casa del Señor;
florecen en los atrios de nuestro Dios.”
El florecimiento no es casualidad. Es consecuencia de estar plantados en la casa del Señor.
Si Dios es primero, ya no voy a cuestionar por qué tengo que predicarle a otros acerca de Jesús.
Si Dios es primero, no pongo en duda si me congrego o no, si ofrendo, si tengo que orar o leer la Biblia.
Dios primero, se ve en acciones concretas todos los días.
👉 No florece el más talentoso.
Florece el que está plantado en la casa de Dios.
Cuando Dios es N°1,
tu vida empieza a florecer
en áreas donde antes solo sobrevivías.
DECISIÓN
La pregunta hoy no es cuánto tenés.
Es quién está primero.
¿La preocupación?
¿El dinero?
¿El futuro?
¿O Dios?
Porque cuando Dios es primero, todo lo demás encuentra su lugar.
Quizás alguien dice:
“Si Dios me ama, ¿por qué la vida me golpea tanto?”
Recordá esto:
👉 Dios no es el problema.
Él es la solución.
Hoy podés poner a Dios primero.
Hoy podés ordenar tu vida.
Hoy podés plantar tu corazón en Él.
Y cuando estás plantado en Dios,
tu vida florece.
Pastor Christian Schahab
