Vivimos en un mundo tangible.
Nos movemos por lo que vemos, tocamos y sentimos.
Pero la Biblia nos revela algo que cambia todo:
“Por la fe, vemos al mundo traído a la existencia por la palabra de Dios; lo que vemos, fue creado por lo que no vemos.”
— Hebreos 11:3 (MSG)
“Por la fe entendemos que todo el universo fue formado por orden de Dios, de modo que lo que ahora vemos no vino de cosas visibles.”
— Hebreos 11:3 (NTV)
Tu realidad visible tiene un origen invisible.
1. DIOS CREA DESDE LO INVISIBLE
Dios no trabaja desde lo que se ve.
Dios habla desde lo que ya es en Él.
“Dios no reacciona a la realidad, la crea.”
“Antes de manifestarse, Dios ya lo habló.”
Todo lo que hoy existe…
primero estuvo en el corazón de Dios.
2. EXISTE UN PLANO ESPIRITUAL
No es místico. Es bíblico.
Vivimos en lo natural, pero hay un plano espiritual que lo gobierna.
La misma Escritura nos muestra que lo visible nace de lo invisible.
“Lo espiritual no es una opción, es el origen.”
Por eso:
“No todo lo que ves es lo que está pasando.”
3. NUESTRA LUCHA TIENE UN ORIGEN ESPIRITUAL
“Usamos las armas poderosas de Dios, no las del mundo, para derribar las fortalezas del razonamiento humano y para destruir argumentos falsos.”
— 2 Corintios 10:4 (NTV)
La Biblia no niega lo natural…
pero nos revela dónde empieza la batalla.
“Tu problema no empezó en lo natural, tampoco se resuelve ahí.”
Podés hablar, accionar, decidir…
pero si no tratás lo espiritual, vas a quedarte corto.
“Si solo peleás en lo visible, siempre vas a llegar tarde.”
4. JESÚS NOS ENSEÑA CÓMO VIVIR DESDE LO ESPIRITUAL
Jesús no solo enseñó doctrina.
Nos enseñó a orar.
“Que tu reino venga pronto. Que se cumpla tu voluntad en la tierra como se cumple en el cielo.” — Mateo 6:10 (NTV)
Acá está la clave del mensaje.
Jesús nos está enseñando a vivir de tal manera que:
• lo que pasa en el cielo
• se manifieste en la tierra
No es solo una oración…
es una forma de vivir.
Es entender que:
La voluntad de Dios ya está establecida en el cielo,
y nuestra vida tiene que alinearse para que eso se manifieste en la tierra.
5. DIOS YA HABLÓ SOBRE TU VIDA
“Abraham se atrevió a confiar en que Dios haría lo que solo Dios puede hacer: dar vida a los muertos y, con una palabra, hacer algo de la nada.”
— Romanos 4:17 (MSG)
Dios no improvisa.
Dios declara.
Cuando Dios habla… crea.
“Dios ya dio la orden, ahora te toca alinearte.”
Hay cosas que hoy no ves…
pero ya fueron habladas por Dios.
6. EL PROCESO NO NIEGA LA PROMESA
Dios habló.
Pero hay un proceso.
Como una semilla:
• está sembrada
• está viva
• pero todavía no se ve
“Que no lo veas no significa que no esté creciendo.”
Dios no está empezando a obrar.
Está desarrollando lo que ya habló.
7. TU ROL: PERSEVERAR EN LO ESPIRITUAL Y EN LO NATURAL
Este punto es clave.
No es solo espiritual.
No es solo natural.
Es ambos.
Jesús enseñó a orar…
pero también vivió, caminó, actuó.
Perseverar es:
• orar
• buscar a Dios
• alinear tu corazón
pero también:
• hacer lo que corresponde
• tomar decisiones
• accionar con sabiduría
Porque:
“Orar no es lo último que hacés, es lo primero que activa todo.”
Y también:
lo que Dios activa en lo espiritual,
vos lo caminás en lo natural.
“Lo que repetís en lo secreto, se manifiesta en lo público.”
8. HAY BATALLAS QUE SE GANAN DESDE EL ESPÍRITU
Hay cosas que no cambian solo con esfuerzo humano.
“Hay cosas que no cambian hasta que no las peleás en el espíritu.”
Por eso:
• oramos
• declaramos
• buscamos a Dios
No como rutina…
sino como dirección.
Jesús fue claro:
“Que se cumpla tu voluntad en la tierra como se cumple en el cielo.”
— Mateo 6:10 (NTV)
La voluntad ya está establecida en el cielo.
La pregunta es:
¿tu vida está alineada para que eso se manifieste?
Hoy no se trata solo de entender esto.
Se trata de vivirlo.
Dejar de reaccionar a lo visible…
y empezar a responder a lo que Dios ya dijo.
Porque:
• lo invisible define lo visible
• lo espiritual gobierna lo natural
• y Dios ya habló sobre tu vida
Señor,
creo que vos ya hablaste sobre mi vida.
Creo que tu voluntad es buena, perfecta y ya está establecida.
Decido alinear mi espíritu a tu voz
y mi vida a tu dirección.
Declaro que lo que hoy no veo,
se va a manifestar.
Porque tu voluntad
se va a cumplir en mi vida,
así como ya se cumple en el cielo.
En el nombre de Jesús,
Amén.
Pastor Christian Schahab
