El fuego del amor de Dios
🔥
¿Alguien acá necesita más fuego en su vida?
Y no hablo de estar ocupado.
No hablo de actividad.
No hablo de hacer más cosas.
Hablo de esa llama interna…
Esa que hace que te levantes con ganas.
Esa que hace que sigas creyendo aunque estés cansado.
Esa que te hace amar aunque la gente sea difícil.
Esa pasión genuina por Dios.
Porque podés estar haciendo muchas cosas…
y aun así estar apagado por dentro.
Podés venir a la iglesia.
Podés servir.
Podés cantar.
Podés levantar las manos.
Y aun así sentir que algo se enfrió.
Y lo más peligroso del fuego que se apaga…
es que casi nunca se apaga de golpe.
Se enfría de a poco.
📖 Lucas 3:16 (NVI)
“Yo los bautizo a ustedes con agua. Pero está por llegar uno más poderoso que yo, a quien ni siquiera merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él los bautizará con el Espíritu Santo y fuego.”
¿Por qué fuego?
Porque en la Biblia el fuego siempre representa algo.
🔥 El fuego purifica.
🔥 El fuego activa.
🔥 El fuego consume lo que sobra.
🔥 El fuego enciende lo que estaba muerto.
El fuego purifica metales preciosos.
Saca impurezas.
Saca lo que estorba.
Saca lo que contamina.
Pero también activa.
Pensá en un motor.
Pensá en una locomotora.
Pensá en algo que necesita combustión para moverse.
Sin fuego… no hay movimiento.
Y espiritualmente pasa igual.
Hay gente que no está destruida.
Solo está apagada.
📖 Hebreos 12:29 (NVI)
“Porque nuestro Dios es fuego consumidor.”
📖 Jeremías 20:9 (NVI)
“…su palabra es en mi corazón como un fuego, un fuego ardiente que penetra hasta los huesos…”
📖 Hechos 2:3-4 (NVI)
“Aparecieron entonces unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos. Todos fueron llenos del Espíritu Santo…”
💥 El Espíritu Santo no vino solamente a emocionarte.
Vino a purificarte…
y a activarte.
💛 EL FUEGO DEL AMOR DE DIOS
📖 Cantares 8:6 (NVI)
“Como llama divina es el fuego ardiente del amor.”
📖 Romanos 5:5 (NVI)
“…Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado.”
El fuego del Espíritu Santo no es solamente poder.
También es amor.
Y este amor no es superficial.
No es emoción pasajera.
No depende del ánimo.
No depende de cómo te trataron hoy.
Es el amor de Dios dentro tuyo.
📖 1 Juan 4:7-8 (NVI)
“Queridos hermanos, amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios y todo el que ama ha nacido de él y lo conoce. El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.”
Y esto es fuerte:
Podés asistir a la iglesia toda tu vida…
y aun así no conocer verdaderamente a Dios.
Porque conocer a Dios no es solamente saber versículos.
No es solamente cantar canciones.
No es solamente venir todos los domingos.
Conocer a Dios es experimentar Su amor.
Y cuando experimentás Su amor…
algo cambia adentro tuyo.
Porque el amor de Dios no te deja igual.
🔥 LAS 5 ÁREAS QUE EL AMOR DE DIOS TRANSFORMA
1️⃣ AMOR POR DIOS
¿Te pasó alguna vez venir apagado?
La alabanza te da igual.
La Palabra no te habla.
Orás por costumbre.
Todo se volvió rutina.
Y muchos intentan resolver eso diciendo:
“Ahora sí le voy a poner ganas.”
Pero eso dura poco.
Porque el problema no siempre es disciplina.
A veces… es fuego.
💥 La religión te exige esfuerzo.
El Espíritu Santo enciende pasión.
Mucha gente vive intentando sostener espiritualmente con fuerza humana…
lo que solamente puede mantenerse con fuego espiritual.
Y el Espíritu Santo puede volver a encender en vos el amor por Dios.
Puede hacer que quieras buscarlo.
Que quieras adorarlo.
Que quieras leer Su Palabra.
Que quieras venir temprano.
Que quieras estar en Su presencia.
No por obligación.
Sino porque lo amás.
Y no te conviertas en un cristiano cínico.
No seas de los que miran a alguien con fuego…
y piensan:
“ya se le va a pasar.”
No.
Si alguien viene ardiendo por Jesús…
¡dejalo arder!
Y si a vos se te apagó…
el Espíritu Santo puede volver a encenderte.
Podés volver al primer amor.
2️⃣ AMOR POR LA FAMILIA
El fuego que experimentás en la iglesia…
tiene que verse en tu casa.
Porque de nada sirve una experiencia espiritual fuerte…
si después no sabés amar a los tuyos.
Y el problema del amor humano…
es que se agota.
La gente dice:
“Ya no siento lo mismo.”
“Se me fue el amor.”
“No sé qué pasó.”
Y es real.
Porque el amor humano tiene límites.
Pero el amor del Espíritu Santo se renueva.
💥 Lo que el amor humano no puede sostener…
el Espíritu Santo lo puede renovar.
Hay matrimonios que no necesitan solamente terapia.
Necesitan fuego otra vez.
Hay familias donde no falta información.
Falta amor renovado.
Porque cuando el Espíritu Santo toca una casa…
empieza a sanar ambientes.
Empieza a cambiar respuestas.
Empieza a cambiar actitudes.
Empieza a cambiar la manera de hablar.
¿Tu amor por tu familia se enfrió?
Dios puede renovarlo.
Puede restaurarlo.
Puede volver a encenderlo.
3️⃣ AMOR POR LA IGLESIA
📖 Juan 13:34-35 (NVI)
“Este mandamiento nuevo les doy: que se amen los unos a los otros. Así como yo los he amado, también ustedes deben amarse los unos a los otros. De este modo todos sabrán que son mis discípulos, si se aman los unos a los otros.”
Muchos dicen:
“Yo amo a Dios…
pero la iglesia no me gusta.”
Pero un día Dios me confrontó con esto:
No podés decirle a alguien:
“amo tu cara… pero odio tu cuerpo.”
La iglesia es el cuerpo de Cristo.
No podés amar la cabeza…
y rechazar el cuerpo.
Sí.
La iglesia está llena de personas imperfectas.
Porque somos personas en proceso.
Pero aun así…
Dios decidió construir Su reino a través de la iglesia.
💥 No existe cristianismo aislado.
El fuego de Dios también te conecta con Su casa.
La iglesia no es perfecta.
Pero es familia.
Y cuando el amor de Dios empieza a arder dentro tuyo…
aprendés a amar incluso en medio de las diferencias.
Aprendés a perdonar.
Aprendés a caminar con otros.
Aprendés a crecer con gente imperfecta.
4️⃣ AMOR POR EL MUNDO
📖 Mateo 9:36 (NVI)
“Al ver a las multitudes, tuvo compasión de ellas, porque estaban agobiadas y desamparadas, como ovejas sin pastor.”
Jesús no vio enemigos.
Vio ovejas sin pastor.
Y eso cambia todo.
Porque cuando el Espíritu Santo llena tu corazón…
dejás de mirar personas para juzgarlas.
Empezás a mirarlas con compasión.
Al vecino.
Al compañero de trabajo.
Al familiar que piensa distinto.
Al que vive lejos de Dios.
Y escuchame:
No es tu trabajo condenarlos.
Es tu trabajo amarlos.
Es el trabajo del Espíritu Santo transformar corazones.
💥 Cuando el amor de Dios te toca…
dejás de reaccionar con juicio
y empezás a responder con compasión.
¿Querés que Dios bendiga tu vida?
Interesate por lo que más le interesa a Él.
Sus hijos perdidos que todavía están fuera de casa.
5️⃣ AMOR POR UNO MISMO
📖 Mateo 22:39 (NVI)
“Ama a tu prójimo como a ti mismo.”
Este quizás es el más difícil.
Porque muchos no saben amar a otros…
porque primero no aprendieron a verse correctamente.
Somos durísimos con nosotros mismos.
Nos hablamos peor de lo que le hablaríamos a cualquier otra persona.
Y vivimos definidos por errores.
Por fracasos.
Por culpas.
Pero escuchá esto:
No es humanismo barato.
No es:
“amáte porque sí.”
Es esto:
Sos imagen de Dios.
Jesús derramó Su sangre por vos.
Y si todavía estás vivo…
es porque Dios todavía tiene propósito para tu vida.
💥 No te definas por tu peor momento.
Definite por lo que Dios dice sobre vos.
Dios te dice hoy:
Levantá la cabeza.
Perdonate cuando te equivocás.
Dejá de mirarte con los ojos del error.
Y empezá a verte…
como Dios te ve.
✨ ¿Qué necesita purificarse hoy en tu vida?
¿Qué actitudes?
¿Qué emociones?
¿Qué pensamientos?
¿Qué motivaciones?
¿Y qué necesita volver a activarse?
Porque quizás no estás destruido.
Solo estás apagado.
Y el Espíritu Santo puede volver a encenderte.
Puede purificar lo contaminado.
Puede activar lo dormido.
Puede renovar lo que se enfrió.
💥 El fuego de Dios todavía transforma.
Todavía purifica.
Todavía activa.
Y todavía puede arder dentro tuyo.
🔥 LLAMADO
Si necesitás que Dios renueve tu amor…
→ por Él
→ por tu familia
→ por la iglesia
→ por las personas
hoy es tu día.
Y si nunca experimentaste el amor de Dios personalmente…
el Espíritu Santo quiere abrazarte hoy.
🙏🏼 ORACIÓN
“Espíritu Santo, ven.
Lléname del fuego del amor de Dios.
Purificá lo que necesita purificarse en mí.
Activá lo que está apagado.
Enciende un amor fresco por Dios,
por mi familia,
por la iglesia,
por el mundo,
y también por mí mismo.
En el nombre de Cristo Jesús,
amén.”
Pastor Christian Schahab
