Ojos Abiertos, Corazón Dispuesto: El Arte de Ver las Oportunidades de Dios
Amada iglesia, qué bueno es saber que servimos a un Dios de nuevos comienzos. Cada mañana, cuando abrimos los ojos, el cielo no nos está mirando con juicio, nos está mirando con oportunidades. El problema no es que Dios haya dejado de actuar; el problema es que muchas veces caminamos con los ojos espirituales vendados por el dolor, la rutina y la queja. Hoy el Señor nos quiere cambiar los lentes con los que miramos la vida.
I. Cambiando la Perspectiva: De Problemas a Trampolines
Dios no causa tus crisis, pero ¡vaya que sabe usarlas! La diferencia entre una vida estancada y una vida de victoria no es la ausencia de problemas, es tu actitud frente a ellos. Lc. 23:39-44
-
El ejemplo del Calvario: Dos ladrones colgados al lado de Jesús. La misma situación, el mismo dolor. Uno decidió maldecir desde su amargura; el otro reconoció al Salvador y se aferró a la oportunidad de su vida eterna. ¿Cuál de los dos estás siendo hoy en tu prueba?
-
Envoltorios extraños: Las bendiciones más grandes de Dios casi nunca vienen en cajas de regalo hermosas; a veces vienen envueltas en forma de gigantes (como Goliat para David) 1 Samuel 17, en forma de mares intransitables (como el Mar Rojo para Moisés) Éxodo 14, o de injusticias y cárceles (como les pasó a José y a Pablo).
Jesús mismo estando en la cruz, lo que muchos veían como una derrota diciendo: "Éste decía ser el hijo de Dios... era quien sanaba a muchos pero míralo ahora...". Sin embargo Jesús transformó esa prueba en una oportunidad para ser instrumento de salvación para cada uno de nosotros.
Si hoy estás en una "cárcel" económica, relacional o de salud, no te amedrentes. Ese lugar no es tu tumba; es el escalón que Dios va a usar para manifestar Su gloria. ¡Alaba en la celda y verás las puertas abrirse!
II. No te Sientes a Esperar: ¡Sal a Buscar tu Oportunidad!
Hay momentos donde Dios nos dice "Espera en mí", pero hay otros donde nos dice "¿Por qué clamas a mí? ¡Dile al pueblo que marche!".
-
La trampa de la amargura (Noemí vs. Rut): Noemí regresó vacía y herida, y tomó una decisión peligrosa: cambiarse el nombre a "Mara" (amargura). Hay gente en la iglesia que ha decidido llamarse por el nombre de su dolor: "la divorciada", "el quebrado", "el enfermo". ¡Esa actitud te aplasta! Esta es una actitud que no debemos tomar frente a los problemas: dejar que nos aplasten a tal punto de no volver a levantarnos para poder seguir adelante.
Encambio Rut:
-
La determinación de Rut y Pedro: Rut no se quedó llorando con su suegra; se levantó a espigar en el campo y allí encontró a su redentor. Pedro pasó toda la noche fracasando en la pesca, pero cuando Jesús le dijo "Boga mar adentro", no se amparó en su cansancio. Dejó de mirar su red vacía, creyó en la Palabra y se determinó.
-
Llamado al corazón: La oportunidad no siempre va a golpear tu puerta. A veces vas a tener que sacudirte el polvo del fracaso de ayer, lavar tus redes y volver a intentar en el mismo lugar donde antes fallaste. ¡La determinación activa el milagro!
III. Sal del Escondite: Rompiendo el Complejo de Saúl (1Samuel10:6-9)
Dios puede hacer una obra hermosa en tu espíritu, pero si no renuevas tu mente, vas a arruinar el destino que Él preparó para ti.
-
El peligro de esconderse: Saúl ya había sido ungido y Dios le había cambiado el corazón. Pero cuando llegó el momento de asumir su posición como rey... ¡Estaba escondido entre el bagaje! ¿Por qué? Porque seguía pensando como el joven insignificante que se sentía menos que los demás. Muchas veces tenemos esta actitud frente a las oportunidades, cuando golpean a nuestra puerta nos escondemos a causa de nuestra mentalidad. Saúl no se dio cuenta de lo que tenía de parte de Dios hasta que salió de su escondite. La gloria de Dios no viene cuando estamos escondidos dándole lugar al temor, viene cuando nos animamos a dar pasos de fe y salimos del escondite y le creemos a Dios.
El temor, los complejos de inferioridad y la duda te hace esconderte cuando Dios te está llamando al frente. La gloria de Dios no se manifiesta en tu cueva de temor. Anímate a dar el paso de fe. Lo que te falte en el camino, Él lo va a proveer de forma sobrenatural.
IV. El Hoy de Dios: Discerniendo los Tiempos
Nuestro Dios es un Dios de gracia abundante, pero tu tiempo de decisión es hoy. Su omnisciencia sabe lo que viene mañana, y por eso cuando el Espíritu Santo susurra a tu corazón: "Conságrate hoy, vuélvete a mí hoy", no puedes darte el lujo de postergar.
Si estás viviendo una injusticia o un rechazo que te está apagando el fuego, esta palabra es para ti: No te quedes de brazos cruzados esperando que las cosas se arreglen solas. Levántate. Conquista lo que te corresponde. Despejate de lo que te pesa y camina hacia el sueño que Dios diseñó para ti.
Mis hermanos, les animo a que en sus casas compartan estas preguntas con su familia o grupo de conexión:
¿Qué "gigante" u "obstáculo" en mi vida hoy necesito empezar a ver como una oportunidad?
¿Me estoy llamando "Mara" (amargado) por alguna pérdida del pasado? ¿Qué debo hacer para levantarme?
¿De qué escondite de temor o inferioridad me está ordenando el Señor que salga hoy?
Oremos juntos:
"Señor, abre nuestros ojos espirituales. Quitamos la mirada del problema y la ponemos en Ti. Nos levantamos del suelo de la autocompasión, salimos del escondite del temor y caminamos con determinación hacia las oportunidades que has preparado para nosotros. ¡En el nombre de Jesús, Amén!”
Pastora Analía Ríos
