Reflejando a Jesús
Hechos 2:1-4 (NTV) “El día de Pentecostés, todos los creyentes estaban reunidos en un mismo lugar. De repente, se oyó un ruido desde el cielo parecido al estruendo de un viento fuerte e impetuoso que llenó la casa donde estaban sentados. Luego, algo parecido a unas llamas o lenguas de fuego aparecieron y se posaron sobre cada uno de ellos. Y todos los presentes fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otros idiomas, conforme el Espíritu Santo les daba esa capacidad.”
UNA PROMESA CUMPLIDA
Hechos capítulo 2 es uno de los momentos más importantes de la historia de la iglesia.
Es el momento donde vemos el cumplimiento de una promesa que Dios había dado muchos años antes.
Cuando hablamos de Pentecostés hablamos de la venida del Espíritu Santo. Hablamos de esa celebración donde, de repente, ocurre algo sobrenatural.
Los discípulos estaban reunidos esperando aquello que Jesús les había prometido. Jesús antes de irse les dijo:
Juan 14:15-16 (NVI) “Si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos. Y yo le pediré al Padre, y él les dará otro Consolador para que los acompañe siempre.”
Jesús les estaba diciendo:
“Yo me voy, pero no los voy a dejar solos. Hay una promesa que viene sobre ustedes.” Esa promesa ya había sido anunciada por el profeta Joel.
Joel 2:28-32
Dios había hablado de un tiempo donde derramaría su Espíritu sobre toda la humanidad. Dios prometió.
Jesús confirmó.
Y en Pentecostés vemos que Dios cumple.
Porque Dios siempre cumple sus promesas.
1. EL FUEGO TIENE UN PROPÓSITO
Cuando vemos este momento de Hechos 2 hay algo muy particular.
Dice que aparecieron algo parecido a llamas o lenguas de fuego sobre cada uno de ellos.
No era una lengua como algo físico que salía de la boca. La Biblia está hablando de la forma de una llama.
Pero Dios estaba mostrando algo a través de esa imagen.
No era casualidad que fueran lenguas de fuego.
Dios estaba mostrando:
“Quiero poner fuego en tu lengua para que hables.”
Porque inmediatamente después dice que comenzaron a hablar en otros idiomas conforme el Espíritu Santo les daba esa capacidad.
Y acá hay algo importante.
Muchas veces cuando hablamos de Pentecostés nos quedamos solamente con las lenguas. Y sí, fue una señal del Espíritu Santo.
Pero tenemos que entender para qué ocurrió.
Porque esas personas no estaban hablando algo incomprensible.
Había personas de diferentes naciones.
Personas que hablaban diferentes idiomas.
Y cuando los discípulos comenzaron a hablar, cada uno podía entender el mensaje. El Espíritu Santo hizo que la gente pudiera escuchar acerca de Jesús.
Pedro se levantó y explicó que aquello era el cumplimiento de la promesa de Joel. Y ese día tres mil personas recibieron el mensaje del Evangelio.
Entonces entendemos algo:
El Espíritu Santo vino para llenar a los discípulos, pero no solamente para ellos. Porque afuera había personas que necesitaban escuchar la verdad del Evangelio.
2. EL AVIVAMIENTO COMIENZA EN LA IGLESIA
Muchas veces hablamos:
“Señor, envía avivamiento.”
Y ese clamor nunca debe dejar de estar en nosotros como iglesia.
Pero tenemos que entender qué es realmente el avivamiento.
Muchas veces pensamos que avivamiento es que la gente venga.
Pero la gente llegando a Cristo es una consecuencia.
El avivamiento comienza cuando la iglesia despierta.
Cuando la iglesia vuelve a mirar a Jesús.
Cuando la iglesia vuelve a vivir llena del Espíritu Santo.
Cuando la iglesia muestra a Cristo.
Eso fue lo que pasó en Pentecostés.
Primero hubo una transformación interna en aquellos discípulos.
Y después esa transformación impactó a otros.
El fuego que cayó sobre ellos no era solamente para ellos.
Tenía que salir de ellos.
3. LA SEÑAL Y EL FRUTO
Marcos 16:17 (NVI)
“Estas señales acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios, hablarán en nuevas lenguas.”
Quiero aclarar algo.
Amo ser pentecostal.
Amo las lenguas.
Amo la revelación.
Amo la palabra.
Amo todo lo que el Espíritu Santo hace en nuestras vidas.
Pero tenemos que entender algo:
La lengua es una señal.
No es el objetivo final.
El problema no es la manifestación.
El problema es cuando nos quedamos solamente con la manifestación.
Cuando nos quedamos con la lengua, pero no dejamos que el Espíritu Santo transforme nuestra vida.
Porque la señal muestra que el Espíritu Santo vino.
Pero el fruto muestra que el Espíritu Santo está trabajando.
Y ahí está la diferencia.
Porque alguien puede hablar en lenguas, levantar sus manos, emocionarse en la presencia de Dios.
Pero la pregunta es:
¿Está Cristo siendo formado en nosotros?
Porque la evidencia más grande del Espíritu Santo no solamente se ve dentro de una reunión. Se ve cuando salimos de ella.
Se ve en cómo hablamos.
En cómo tratamos a otros.
En cómo reaccionamos.
En cómo vivimos.
4. NO NOS QUEDAMOS EN LA SEÑAL
Hay personas que se quedaron con la señal.
Se quedaron con la lengua.
Se quedaron con el grito.
Se quedaron con el salto.
Pero el fruto quedó guardado.
Y tenemos que entender que el fruto es lo que hace visible que Jesús está trabajando en nuestra vida.
La gente no va a acercarse a Jesús solamente porque tenemos una manifestación. La gente va a acercarse cuando vea una vida transformada.
Cuando vea que alguien que antes reaccionaba de una manera, ahora responde diferente. Cuando vea amor donde antes había enojo.
Cuando vea paciencia donde antes había desesperación.
Cuando vea a Cristo reflejado.
Por eso Jesús dijo que las señales acompañarían a los que creen.
Las señales tienen que seguirnos.
Nosotros no tenemos que seguir las señales.
Porque cuando empezamos a buscar solamente lo que Dios hace, podemos perder de vista a quien Dios es.
5. EL ESPÍRITU SANTO NOS TRANSFORMA
Muchas veces cuando buscamos más de Dios empiezan a aparecer cosas dentro nuestro que necesitan ser cambiadas.
Y eso no significa que Dios se alejó.
Significa que Dios está trabajando.
Es como cuando un metal pasa por el fuego.
El fuego empieza a sacar las impurezas.
Al principio quizás aparecen cosas que no queríamos ver.
Actitudes.
Pensamientos.
Reacciones.
Áreas donde necesitamos que Dios trabaje.
Pero Dios no muestra algo para condenarnos.
Dios muestra algo para transformarnos.
Para formar a Cristo en nosotros.
Esta semana tuve que vivir algo de esto.
Estuve con un dolor de cintura muy fuerte.
Y uno piensa:
“Señor, estoy buscando de vos, estoy orando, estoy haciendo las cosas bien.”
Pero ahí Dios también trabaja.
Porque cuando aparecen ciertas situaciones, aparece lo que todavía necesita ser entregado. Y uno vuelve a decir:
“Señor, necesito de vos.”
Porque el Espíritu Santo no solamente viene para darnos momentos hermosos. También viene para trabajar nuestro interior.
6. EL PRIVILEGIO DE SER TESTIGOS
Vos y yo tenemos un privilegio enorme:
Hablar de Jesús.
Compartir de aquel que está por encima de todo.
De aquel que nos amó.
De aquel que entregó su vida por nosotros.
De aquel que nos fortalece y nos sostiene.
Pero el mensaje no solamente se comunica con palabras.
También con nuestra vida.
La campaña más efectiva sigue siendo vos mañana en tu trabajo.
Vos mañana en tu barrio.
Vos mañana con alguien que necesita esperanza.
Porque quizás alguien no entra a una iglesia.
Pero sí te conoce a vos.
Entonces la pregunta es:
¿Qué está viendo la gente cuando nos mira?
¿Qué entiende la gente cuando hablamos de Jesús?
Porque el fuego que Dios puso en nosotros tiene que verse.
EL FUEGO QUE SE VE
El Espíritu Santo es real.
La promesa sigue vigente.
El fuego sigue siendo real.
Pero ese fuego tiene un propósito.
No vino solamente para darnos una experiencia.
Vino para transformar nuestra vida.
Vino para que Jesús pueda verse en nosotros.
Porque las señales son importantes.
Las lenguas son importantes.
Los milagros son importantes.
Pero todo apunta a algo mayor:
Que Jesús sea conocido.
Que Jesús sea exaltado.
Que más personas puedan encontrar esperanza en Él.
Y quizás hoy estás diciendo:
“Señor, todavía tengo cosas que cambiar.”
Está bien.
Todos estamos en proceso.
Pero recordá esto:
En Cristo se puede.
En Cristo podemos.
Y en Cristo lo haremos.
Porque el fuego que Dios puso en nosotros no fue para esconderlo.
Fue para que se vea.
Fue para reflejar a Jesús.
Pastor Christian Schahab
