Somos iglesia.
Juntos somos la iglesia, la reunión de personas que Dios llamó y separó para sí. La iglesia es una idea que nació en el corazón de Dios; no es capricho ni invención humana.
En Juan 1:14 leemos lo siguiente:
“Entonces la Palabra se hizo hombre y vino a vivir entre nosotros. Estaba lleno de amor inagotable y fidelidad. Y hemos visto su gloria, la gloria del único Hijo del Padre.” NTV
La Palabra se hizo hombre y vino a vivir entre nosotros. La palabra que se utiliza para decir que habitó, (vino a vivir), entre nosotros, en su original da el siguiente significado: “Puso su carpa entre nosotros” Es decir que Jesús se tomó el trabajo de hacer todo lo necesario para venir a vivir con nosotros.
Esta idea aparece cuando Jacob dice “esto es casa de Dios y puerta del cielo”, dando a entender que Dios moraba en ese lugar.
A través de Jesús, esta idea ahora la vemos en las personas.
Y acá hay algo que para mí es importante entender.
En Juan 1, se nos dice que Jesús es el unigénito de Dios, vino como el único Hijo. Pero más adelante se lo nombra como primogénito.
Hay una progresión.
Porque estamos hablando de Jesús, de quién es Él, de lo que Él vino a hacer y de aquello que comienza en Él.
Hemos visto su gloria, la gloria del único Hijo del Padre.
Y Jesús está en la gloria, a la diestra de Dios.
La iglesia no es una idea que se nos ocurrió a nosotros.
Esta idea nació en el corazón de Dios.
Por eso somos iglesia.
No somos solamente personas que nos reunimos. Somos personas que Dios llamó y separó para sí.
2. LA IGLESIA NO ES ABURRIDA: ES LA NOVIA DE CRISTO
Y si alguien piensa que la iglesia es aburrida, yo te diría que no.
Porque cuando mirás lo que pasa dentro de la iglesia, encontrás personas que están atravesando situaciones reales.
Hay personas venciendo el cáncer.
Hay personas recuperando su familia.
Hay personas que cuentan el milagro que Dios hizo con su nieta.
Hay alguien que te pide que ores por su vida.
Hay personas que la vienen luchando como vos y como yo.
Y eso también es la iglesia: personas que transmiten lo que Jesús hace en sus vidas. Por eso la iglesia es el lugar más emocionante del mundo.
Es una montaña de emociones. Por un momento oras con uno y hasta podés llorar, y al momento siguiente podés estar riendo y celebrando lo que Dios está haciendo en esas vidas.
Pero cualquiera sea la situación, Dios tiene el control.
Pero además de todo eso, la iglesia es la esposa de Cristo.
Efesios 5:25-27
“Para los maridos, eso significa: ame cada uno a su esposa tal como Cristo amó a la iglesia. Él entregó su vida por ella a fin de hacerla santa y limpia al lavarla mediante la purificación de la palabra de Dios. Lo hizo para presentársela a sí mismo como una iglesia gloriosa, sin mancha ni arruga ni ningún otro defecto. Será, en cambio, santa e intachable.” NTV
Maridos, amen a sus esposas como Jesús ama a la Iglesia, porque la iglesia es la novia de Jesús, la que va a ser desposada por Cristo.
Entonces, cuando hablamos de iglesia, estamos hablando de la novia de Cristo. Y Cristo amó a la iglesia al punto de entregar su vida por ella.
3. LA IGLESIA NOS LLAMA AFUERA
Hay una cosa más, ser iglesia nos llama a salir afuera.
En griego la palabra EKKLESIA significa los llamados afuera.
Dios creó la asamblea de los llamados afuera como respuesta ante la sociedad.
Y esto es importante tenerlo en cuenta porque estamos viviendo en medio de una sociedad que constantemente está tratando de decirnos cómo tenemos que vivir.
La sociedad te quiere triste.
La sociedad te quiere muerto.
La publicidad busca generar necesidades que no tenemos, para suplirlas con productos que quieren vendernos.
Necesitamos agua, queremos gaseosa. Nos empuja a siempre querer más.
Y está bien tener cosas. Tené lo que puedas tener y da gracias a Dios por lo que hoy tengas. Pero el tener no puede ser lo más importante.
Porque hay algo que es mucho más importante.
Jesús nos sacó.
Y qué bueno que hay alguien que no paró hasta vernos salvos.
Por eso la iglesia no es rígida.
Es el lugar que más cambios tiene.
No es un club social.
La iglesia es una comunidad de personas que fueron llamadas afuera.
En el libro de Isaías hay un pasaje (6:8) donde él escucha la voz de Dios haciendo una pregunta “… ¿A quién enviaremos?…” y responde:
“Acá estoy, mándame a mí.”
Isaías escucha la respuesta de Jesús, y responde de la misma manera en que Jesús esta respondiendo.
Ese es el acontecimiento.
Hay una respuesta frente al llamado.
4. LA IGLESIA NO ES LA REUNIÓN DE LOS PERFECTOS
Y también tenemos que entender que la iglesia no es la reunión de los perfectos.
La iglesia es un lugar donde nos reunimos aquellos que hemos sido llamados a vivir con Jesús como ancla firme y roca de nuestra salvación.
Sobrellevamos las cargas los unos con los otros.
Nos acompañamos, crecemos juntos.
Si venís buscando perfectos, perdón, te equivocaste.
De cualquier manera, sos bienvenido.
Porque no tenés que ser perfecto.
Tenés que pedirle a Dios que sea lo primero en tu vida cada día.
Y ahí aparece algo que para nosotros es importante:
Seguimos Juntos x Mas.
Porque uno solo podrá llegar más rápido, pero nunca más lejos. Una persona sola puede llegar más rápido, pero juntos llegamos más lejos. Y eso entra directamente dentro de la idea de iglesia.
Porque somos iglesia juntos.
Nos acompañamos unos a otros.
Hay alguien perfecto en medio de esta gente imperfecta que los sigue ayudando. Por eso no se trata de encontrar gente perfecta.
Se trata de caminar juntos.
A veces pensamos que para ayudar a alguien tenemos que hacer algo extraordinario. Pero quizás solamente necesitás saludar a alguien.
Un saludo, un abrazo, una bendición, decirle “voy a orar por vos”, acompañarlo. Eso puede cambiarle el día a una persona.
Los detalles conquistan personas.
Por eso buscá alguien que necesite un hola.
Y cuando entendemos esto, también podemos responder las preguntas: ¿Qué somos?
¿Para qué?
¿A quién?
Somos iglesia.
Y somos llamados a vivir esto juntos.
5. BENEFICIOS DE SER IGLESIA
Hasta acá hablé de responsabilidades.
Pero también tenemos beneficios.
Jesús dice:
Mateo 16:18
“Yo te digo que tú eres Pedro. Sobre esta piedra edificaré mi iglesia y las puertas de los dominios de la muerte no prevalecerán contra ella.” NVI
Jesús está preguntando quién dice la gente que Él es.
Y Pedro responde que Él es el Cristo, el Hijo de Dios.
Y la piedra no es Pedro.
La piedra es esa afirmación de que Jesús es el Hijo de Dios.
Sobre esa piedra Jesús va a edificar su iglesia.
Y las puertas de los dominios de la muerte no van a prevalecer contra ella.
Hay una promesa.
La iglesia tiene una promesa.
También tenemos una identidad.
1 Pedro 2:9
“Pero ustedes son descendencia escogida, sacerdocio regio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable.” NVI
En otra versión, también aparece expresado como “pueblo adquirido por Dios”.
Y estamos llamados a proclamar las obras maravillosas, o “las virtudes de aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable” RV60.
Jesús pagó un precio.
Su sangre fue derramada porque nos ama.
Y nos hizo reyes y sacerdotes.
En Israel las funciones de rey y de sacerdote estaban separadas.
Pero nosotros tenemos este privilegio y esta responsabilidad.
Y hay algo que quiero decirte.
No te voy a prometer una vida sin problemas.
Pero sí puedo decirte, no yo, Jesús en su palabra, que todo lo que enfrentes de la mano de Él ya está vencido.
Vas a experimentar paz.
Gozo.
Alegría.
Esperanza.
Provisión.
Sanidad.
Restauración.
Una transformación en tu mente, en tu alma, en tu espíritu.
Una vida nueva.
Porque sos la iglesia.
Y esto es un privilegio, pero también es una responsabilidad.
Tenemos la responsabilidad de llevar la salvación a todos.
6. JESÚS DIO SU VIDA POR LA IGLESIA
Y todo esto tiene un fundamento.
Jesús dio su vida por la iglesia.
Hebreos 12:2
“Esto lo hacemos al fijar la mirada en Jesús, el campeón que inicia y perfecciona nuestra fe. Debido al gozo que le esperaba, Jesús soportó la cruz, sin importarle la vergüenza que esta representaba. Ahora está sentado en el lugar de honor, junto al trono de Dios.” NTV
Otra versión dice: “el gozo puesto delante de él”.
Jesús soportó la cruz por ese gozo que tenía delante.
Y para Jesús, ese gozo era saber que hoy vos y yo íbamos a estar acá, salvos. Él te pensó.
Él me pensó.
Y aun las peores cosas, Él está ahí.
Cuando nació nuestro primer hijo, había ocasiones en que mi esposa tenía los pechos llenos de leche. Esto le dolía, y cuando no le podía dar de amamantar a nuestro hijo, el dolor se intensificaba más.
Era un dolor real.
En el momento en que ella conseguía amamantar a nuestro hijo, el dolor podía llegar a ser insostenible, sin embargo ella soportó ese dolor porque el bebé tenía que comer.
Y hay momentos donde el dolor está, pero hay algo más importante.
También los hombres sabemos lo que significa estar cansados.
Tener problemas en el trabajo.
Estar atravesando dolor físico, emocional y mental.
Y aun así decidís quedarte con tu familia porque es tu privilegio y tu responsabilidad. Si nosotros, siendo como somos, anteponemos el bien de otro, cuánto más Jesús. Jesús dio su vida por la iglesia.
7. DIOS LLAMA A TODOS / UNA DECISIÓN
Y si pensabas que esto no es para vos, déjame decirte que sí es para vos.
Dios no llama a los perfectos.
Dios no llama solo a algunos.
Dios llama a todos.
Pablo habla de que Dios llama a todo hombre a volverse a Él porque hay esperanza.
Hechos 17:30
“Pues bien, Dios pasó por alto aquellos tiempos de tal ignorancia, pero ahora manda a todos, en todas partes, que se arrepientan.” NVI
Hoy podés ser iglesia y te damos la bienvenida.
Y quizás la pregunta sea: ¿qué es lo que hoy te está deteniendo de sentirte parte de la iglesia? Y si aún no recibiste a Jesús, ¿por qué no intentar ser parte de esta idea de Dios que es ser la iglesia? Porque esto trae vida.
Trae esperanza.
Trae paz.
Trae alegría.
Trae salvación.
Y trae una transformación completa para vos y para tu familia.
Hoy podés tomar una decisión.
Si querés recibir a Jesús:
“Señor Jesús, creo y confieso que vos sos mi Señor y mi Salvador. Te recibo en mi corazón. Anotá mi nombre en el libro de la vida. Gracias, Jesús. Amén.”
Pastor Christian Schahab.
